miércoles, 1 de junio de 2022

El canto de una anónima paloma




Dónde canta aquella anónima paloma,
Lejos siento su tan triste cantar,
Brilla en el cielo una estrella que se asoma,
Algo en su alma la estará haciendo llorar.
 
Que callada ha comenzado esta noche,
Yo postrado estoy en cama afiebrado,
No ser fuerte es mi frecuente reproche,
Estar solo, nunca nadie a mi lado.
 
Algo de eso hay en el canto de esa  ave,
Ella en alguna rama estará herida echada,
Tiene  quizás enfermedad muy grave,
Todos poco a poco volvemos a la nada.
 
Hace rato que no escucho ya su canto,
Ya mi fiebre ha comenzado a declinar,
No está triste, canta ahora en mi techo, me levanto,
Yo también sin fiebre ahora, ya me he puesto a cantar.

 
 
 
 
 
 
 

A otoño nadie lo detiene




Lentamente la estación se impone,
El otoño ya reclama su dominio,
Ya la vida  a su reinado no  se  opone,
No se puede detener su exterminio.
 
Brisas fuertes los arboles sacuden.
Ya no hay aves anidando entre las ramas,
Ya no quedan insectos  que a otros lugares se muden,
Ya no quedan hermosos panoramas.
 
Más natura siempre sabe lo que hace,
El descanso y el trabajo se van siempre turnando,
no las vemos, pero bajo tierra cuánta semilla yace,
Nada quieto está, todo lento va pasando.
 
No es grato el frío la brisa fría ni el panorama,
Abrigados por eso siempre estamos,
No buscamos ya la hoja en la rama,
Muy tranquilos las semanas las pasamos.

 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 30 de mayo de 2022

Cuando sueño que soy nube


 

A veces ensueño que soy agua que se vuelve nube,

Que lenta, libre, busca las alturas del cielo,

Como un suspiro abandonado lento sube,

Como ave que lejos va en desconocido vuelo.

 

Así como la luz de las estrellas van sin rumbo,

Vagar por el espacio oscuro, ilimitado,

Donde con ligero soplo las penas derrumbo,

Y por fin tenga junto a mí lo que me fue amado.

 

Sentir que el pensamiento ligero y sin trabas,

Más allá de portones y muros se libere,

Saber que es mejor olvidar lo que tanto amabas,

Que el espíritu entre galaxias se durmiere.

 

Más atado a la materia como roca en un río,

Como inmóvil montaña allá en el silencio,

Mudo, callado, en total frío,

Que a eso llaman vivir, murmurando pienso.

 

 

Bailes en el pueblo


 

Al pueblo le ha llegado su fiesta anual,

Ondean en los techos las banderas de colores,

Las calles se llenan de gentes, es un día especial,

Han pintado las fachadas, han trabajado duro los pintores.

 

De lejos se sienten a los músicos llegando,

Bellos vestidos las damas van luciendo,

Por todas las calles a las plazas van entrando,

Ya hay allí gentes riendo, comiendo, bebiendo.

 

La alegría del terruño embellece a las mujeres,

Más saltarines están los niños,

Pisco o cerveza, tú di lo que quieres,

No sonrojarás al  ver tan cortos corpiños.

 

Después de comer, charlar y bailar un buen rato,

Pasada la medianoche todo habrá terminado,

Tal vez recuerdes haber visto a un amor ingrato,

Y tal vez con un ojo, habrás llorado.

 

 

miércoles, 21 de agosto de 2019

"Otra vez solo, estoy mirando mi ventana”



Un brillante picaflor me ha visitado,
Bien temprano, flotando frente a mi ventana,
Entre las nieblas de la fiebre me he preguntado,
Por qué aquella conducta casi humana.

Lo veo suspendido como si se informara,
Cómo voy con aquella enfermedad que me tortura,
Preferiría que veloz él se marchara,
Que está allí por mí es una loca conjetura.

Poco a poco por las medicinas la fiebre se está yendo,
Que soñaba que en gran jaula estaba cuento,
Que un preocupado picaflor me estaba viendo,
Que una lágrima había en él de sufrimiento.

Era la fiebre me dicen, qué tal desvarío,
Otra vez solo, estoy mirando mi ventana,
Y allí está el en su brillante atavío,
Sube, baja, gira y veloz se pierde en la tarde lejana.







“A un sueño que durará algunos meses”

Ya se va alejando, callado el sol hacia el norte,
Dejando árboles sin hojas, jardines sin flores,
Serán los vientos fríos, que a los lejos, las hojas muertas transporte,
Se repetirán como siempre, los otoños anteriores.

Transcurre en nuestras vidas, y a veces no lo notamos,
Pendientes sólo de cómo sobrevivir,
Nada es importante, diferente, tantas veces pensamos,
Olvidando que a nuestras vidas, algo bueno podemos añadir.

Camina un anciano sobre las hojas secas, haciéndolas crujir,
Quien sabe, qué pensará al ver árboles sin hojas,
Nada está siempre quieto, pues tiene  que partir,
Mientras, sigue caminando, sobre aquella alfombra pelirroja.

Así la naturaleza, a sus criaturas va invitando,
A un sueño que durará algunos meses,
Mientras, lento también el invierno va llegando,
Prudente será que al calor del hogar, pronto volvieses.






viernes, 22 de marzo de 2019

Una tarde de aquellas en que uno se enamora




Por qué será que las tardes se hacen sensuales,
Cuando de los jardines emanan vapores de flores,
Cuando las claras voces de muchachas son señales,
Cuando los andares ondulantes se hacen encantadores.

Las brisas de las tardes, invisibles van mezclando,
Los perfumes de los senos, de las corolas,
A sus pasos en las calles y callejas van dejando,
Mezclas de risas y fragancias que se mueven como olas.

No todas las tardes son afortunadas como la de ahora,
Las hay con más silencio que en un cementerio pueblerino,
Una tarde de aquellas en que uno se enamora,
En que se quisiera que no tuviera término el camino.

Sólo algunas primeras horas de las tardes suelen ser bellas,
Cuando armonizan varios elementos casualmente,
Las flores de los jardines, los cuerpos, rostros de las doncellas,
Cuando todo eso parece un deseo finalmente.