domingo, 26 de octubre de 2014

Poemas: Los Floripondios...

Los Floripondios
De Thomas Albert

Los floripondios volverán,
a perfumar las tardes y las noches,
es invierno y aun dormidos están,
indiferentes a tus reproches.

Tantos meses sin sus blancas flores,
tantas tardes y noches sin sus aromas,
pero ahora con los nuevos calores,
la alegría en tu pecho asomas.

Llénase la casa y el barrio con su perfume,
tan intenso que el espíritu embriaga,
hay una sola idea que eso resume:
con él tú alma libre vaga.

Recuerdo de niño que en el jardín de mi padre,
un gran floripondio había plantado,
en las tardes, de la mano, llevávame mi madre,
a sentir su perfume, nunca lo he olvidado.


Tankita saltarín
De Thomas Albert

Tankita saltarín, pájaro nervioso,
en el parque residuos ibas buscando,
te detenías, alto tu copete, orgulloso,
tomabas una miga y salías volando.

Viendo a otro saltarín te he recordado;
tú de algún modo eras diferente,
sería porque cerca de mí te habías parado,
como si me escogieras entre la gente.

Aún recuerdo tus negros ojillos,
tu elegante copete alto,
de esos ojos los intensos brillos,
negros, más negros que el asfalto.

Tal vez tú también en algún lugar,
te preguntes en algún momento,
qué será del humano que en el parque solía estar,
que parecía perdido en su pensamiento.


El Limonero
De Thomas Albert

En un olvidado jardín, un limonero,
sus ácidos y amarillentos frutos, sus ramas exhibían;
junto a él, flores secas sin jardinero,
olvidadas en el verano se perdían.

Cuántos frutos amarillos en las ramas,
casi muertos por el olvido,
se secarán sin agua exclamas,
el fruto, como las flores quedará perdido.

Qué triste es una casa sin familia;
toda ella queda abandonada,
si a este jardín nadie lo auxilia,
no se le querrá dar otra mirada.

Limonero que tus frutos has dado,
Solo, abandonado en un jardín,
Desde la calle, mirándote me he preguntado:
Si como aquellas flores muertas, será tú fin.























No hay comentarios:

Publicar un comentario