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jueves, 28 de febrero de 2019

“Como alfombra se extiende sobre el agua” Poema de Zamoht




En mi jardín ha florecido un camalote,
En un verano de un valle lo he traído
En gran tina de agua lo he tenido a flote,
Que es una amenaza en los ríos no lo hubiera creído.

De hojas brillantes, con flotador,
Como alfombra se extiende sobre las aguas,
Mejor existe cuando hay calor,
Cuando invaden las aguas, no navegan botes ni piraguas.

Sin embargo quien conozca su bella flor,
En destruirla tendrá remordimientos
Reconocerá en ellas de las selvas el esplendor,
Para ella tendrá muchos pensamientos.

Quién es responsable de esta flor el daño,
Si ante natura tiene igual derecho,
¿No es el humano más bien en natura el extraño?
Miro la flor en mi jardín mientras siento extraño el pecho.


sábado, 23 de abril de 2016

Poemas Peruanos de Zamoht Onginev: ‘Por qué las flores más hermosas’







Por qué las flores más hermosas,
Son nocturnas como las estrellas,
Delicadas, sensibles, olorosas,
Aun en las penumbras se les ve tan bellas.

Llenan el ambiente de su intenso perfume,
Como que con él quisieran atraer amante,
Con tanta pasión desplegada, la mente asume,
Que el apasionado vendrá aunque esté muy distante.

No sólo la flor quedará fecundada,
La poderosa mariposa nocturna no necesita de color,
Inmóvil espera en la flor la que es amada,
Más hay ansia al esperar al gran señor.

Tenue es el nocturno sonido,
Que anuncia la llegada del esperado caballero,
Delicado se acerca sin hacer ruido,
Más para él todo es rápido, pasajero.

Ya la luna plena está a mitad del cielo,
Sola en la flor ha quedado la doncella,
Pronto también se irá en desconocido vuelo,
En la mañana se perderá la luz de aquella estrella.



viernes, 26 de febrero de 2016

Ya florece el tabaco silvestre





 Ya florece el tabaco silvestre,
Sus pequeñas flores amarillas van formando,
En aquel huerto algo campestre,
Polen y néctar que a las abejas van llamando.

Pronto picaflores, las revolotearán,
Y algunos en sus ramas vacilantes,
Nidos de algodón harán,
Delicados, todos semejantes.

Allí un picaflor de larga cola,
Toma néctar en el aire suspendido,
Dejará sin líquido la corola,
Pero el buche quedará agradecido.

No importa por qué el tabaco silvestre existe,
Hasta a las aves sirven sus semillas,
Pequeños gránulos como alpiste,
Todo producido en esas flores amarillas.

Flor de tabaco silvestre, no eres una orquídea,
Ni una rosa, ni un brillante tulipán,
No eres de nadie la envidia,
Más tienes un encanto, que pocos sabrán.


Una achira con sus rojas pecas




Una achira con sus  rojas pecas,
Ha nacido y adornando está un jardín,
Bella puede verse entre tantas hojas secas,
Mientras con su néctar, las abejas se van dando un gran  festín.

De luz parece su flor amarillenta,
Por grandes hojas verdes abrigada,
De ellas beberá la abeja más sedienta,
El agua más dulce deseada.

No son las achiras flores muy cotizadas,
Pero tienen sobre otras grandes ventajas,
Sus hojas para tamales son buscadas,
Sin que sean sus flores caras alhajas.


domingo, 10 de enero de 2016

Abeja vespertina






Abeja vespertina

Abeja vespertina,
De visita casi nocturna,
Usando la noche como cortina,
Se introduce lenta en flor como en una urna.

Qué haces tan tarde lejos de la colmena,
Cómo podrás volver a ella sin luz,
Tu zumbido es como dulce verbena,
Que el amor por esa flor no sea tu cruz.

Qué bello en su blancura y perfume el Juan de noche,
Seducida estás como ingenua princesa,
Él con néctar en derroche,
Te tiene de su encanto irremediablemente presa.

Ha oscurecido y no puede ya ver,
Sólo siento en la noche el sonido de sus alas,
Mi imaginación la ve a ella como bella mujer,
Y a la pareja con sus mejores galas.



jueves, 29 de octubre de 2015

Pequeñas, rosadas, delicadas,






Pequeñas, rosadas, delicadas,

Pequeñas, rosadas, delicadas,
Son del trébol de tres hojas las flores,
Hermosas, con cuidados formadas,
En pequeñas macetas, son dignas de pintores.

Qué flexibles ante pequeñas brisas,
Frágiles parecieran sus peciolos,
Se mueven completamente sumisas,
No son rígidas como los fuertes gladiolos.

Duermen muchos meses bajo tierra,
Sólo restos anteriores quedan en la maceta,
El que conoce, sabe lo que la maceta encierra,
Duerme, espera, ya lo sabe el poeta.

Hasta que va llegando noviembre,
El jardinero sabe que hay que regar,
No hay necesidad de que el siembre,
Pronto el macetero, lleno de tréboles va a estar.





jueves, 22 de octubre de 2015

En un rincón humilde, penumbroso




En un rincón  humilde, penumbroso

En un rincón  humilde, penumbroso
De un jardín con hojarasca, abandonado,
Dos clases de flores, como en cuadro misterioso,
Inmóvil observando he quedado.

No hay en ellas nada de arrogancia,
No parecen tener presunción alguna,
Más llenan de color los ojos, el olfato de fragancia,
Sabrán ellas que de alguna forma eso es fortuna.

Sólo deteniendo la loca carrera en la vida,
Se pueden hallar tesoros realmente,
Hallar belleza, hallar la paz perdida,
Ocultos en la sabiduría finalmente.

Comprar por vieja una casa abandonada,
Es volver en el tiempo a la infancia,
Preguntarse si fue mejor para el alma la vida pasada,
Sencilla como esas flores, pero con elegancia.


martes, 6 de octubre de 2015

Zumban las abejas en el manto de flores





Zumban las abejas en el manto de flores

Zumban las abejas en el manto de flores,
tal concierto es de admirar,
cuánto entusiasmo entre perfumes y colores,
no todo es triste en el mundo, hace eso pensar.

Dicen los científicos que en el colmenar,
sencillos insectos tienen sociedad perfecta,
nada entre ellos se tienen que envidiar,
una hace miel, otra polen y néctar recolecta.

No hay codicias, no saben de egoísmos,
nadie explota a nadie, todas hacen un trabajo,
para ser tan simples organismos,
todas trabajan, nadie cae en ocioso relajo.

Si alguien ha construido el mundo,
por qué el de los humanos es imperfecto,
por qué al hacerlo, el pensamiento no fue profundo,
¿debería desaparecer el humano y hacer otro proyecto?


sábado, 12 de septiembre de 2015

Cuando en las campiñas de verano







Cuando en las campiñas de verano

Cuando en las campiñas de verano,
Las brisas con gracias van levantando,
Semillas de dientes de león con invisible mano,
Y muy lejos, lejos van llevando.

Son hermosas de formas estas semillas,
Cuando aun en sus plantas se mecen,
En los campos se ven tantas en las orillas,
Gráciles bailarinas de ballet parecen.

Quien no sonríe con los dientes de león,
Soplan los niños para que vuelen,
Ellas van en cualquier dirección,
Y así repartidas por el campo queden.

Entre las yerbas silvestres se destacan,
Es difícil no querer cogerlas,
Por eso todos de sus plantas las sacan,
Y volar en una fresca mañana verlas.





viernes, 4 de septiembre de 2015

En el suelo, rociadas las violetas flores







En el suelo, rociadas las violetas flores

En el suelo, rociadas las violetas flores,
Al pie del árbol con sus resplandores,
De un jacarandá, ya desprendidas,
Una al lado de otras muy unidas,
Las observan no muy pocos espectadores.

Es del jacarandá su espectáculo primaveral,
Es el único, en ello original,
Son pocos días que en el piso,
Acá, allá, bajo esos árboles diviso,
Un artesano es el árbol al final.

Recuerdo que de niño yo veía,
Como flor tras flor de las ramas caía,
Me gustaba recibirlas en la cabeza,
De qué cosas no es capaz la naturaleza,
De no ser así, aburrido el mundo sería.




sábado, 22 de agosto de 2015

Rosadas adelfas, cucardas granates





Rosadas adelfas, cucardas granates

Rosadas adelfas, cucardas granates, en un jardín nacían,
Entre trinos de gorriones y murmullos de palomas,
Lejanos recuerdos en mi espíritu renacían,
Saliendo ya del pueblo, mis ojos recorrían las lejanas lomas.

Llevávame del pueblo recuerdo triste,
De un último amor que estremeció mi alma,
Cuántas veces lamentaste que la conociste,
Aquél amor destruyo toda tu calma.

Impregnada a aquellas flores quedó su risa,
El encanto de doncella a sus colores,
Más queriendo vivir a prisa,
No cuidaba a quién daba sus amores.

No hay nada que el tiempo no maltrata,
Qué cosa se puede decir que siempre dura,
A la más bella su hermosura le arrebata,
Creer en lo eterno es sólo locura.

Poco a poco el recuerdo se va desvaneciendo,
Ya son otras esas adelfas y cucardas,
La calma y serenidad al alma va volviendo,
Y se van yendo los sentimientos que aun guardas.







domingo, 26 de octubre de 2014

Poemas: Los Floripondios...

Los Floripondios
De Thomas Albert

Los floripondios volverán,
a perfumar las tardes y las noches,
es invierno y aun dormidos están,
indiferentes a tus reproches.

Tantos meses sin sus blancas flores,
tantas tardes y noches sin sus aromas,
pero ahora con los nuevos calores,
la alegría en tu pecho asomas.

Llénase la casa y el barrio con su perfume,
tan intenso que el espíritu embriaga,
hay una sola idea que eso resume:
con él tú alma libre vaga.

Recuerdo de niño que en el jardín de mi padre,
un gran floripondio había plantado,
en las tardes, de la mano, llevávame mi madre,
a sentir su perfume, nunca lo he olvidado.


Tankita saltarín
De Thomas Albert

Tankita saltarín, pájaro nervioso,
en el parque residuos ibas buscando,
te detenías, alto tu copete, orgulloso,
tomabas una miga y salías volando.

Viendo a otro saltarín te he recordado;
tú de algún modo eras diferente,
sería porque cerca de mí te habías parado,
como si me escogieras entre la gente.

Aún recuerdo tus negros ojillos,
tu elegante copete alto,
de esos ojos los intensos brillos,
negros, más negros que el asfalto.

Tal vez tú también en algún lugar,
te preguntes en algún momento,
qué será del humano que en el parque solía estar,
que parecía perdido en su pensamiento.


El Limonero
De Thomas Albert

En un olvidado jardín, un limonero,
sus ácidos y amarillentos frutos, sus ramas exhibían;
junto a él, flores secas sin jardinero,
olvidadas en el verano se perdían.

Cuántos frutos amarillos en las ramas,
casi muertos por el olvido,
se secarán sin agua exclamas,
el fruto, como las flores quedará perdido.

Qué triste es una casa sin familia;
toda ella queda abandonada,
si a este jardín nadie lo auxilia,
no se le querrá dar otra mirada.

Limonero que tus frutos has dado,
Solo, abandonado en un jardín,
Desde la calle, mirándote me he preguntado:
Si como aquellas flores muertas, será tú fin.























domingo, 29 de septiembre de 2013

Invierno y Primavera







INVIERNO Y PRIMAVERA 2013


Ya son días de primavera, sin embargo aun hace el frío de invierno. Dicen los conocedores que el clima ha cambiado, que este año es diferente. La propia naturaleza nos da ejemplo de ello, especialmente en la flora: no brotan aun las flores como en otros años; el jardín sigue igual, los árboles no tienen nuevas ramas, ni nuevas hojas, con ese vigor de otras primaveras; en la fauna, en las aves silvestres, no se ven los enamoramientos; todo aparece como si el invierno no hubiera terminado.
Es domingo. No he dormido bien y amanecí con dolor de garganta. Son las ocho y media y no tengo voluntad para levantarme, preparar el desayuno y hacer las cosas de fin de semana.

El invierno es la estación del reposo, expresado en la invernación de plantas y animales. Y los desganos en los humanos. La primavera es la resucitación de ese sueño; pero a  primavera, aun no se la siente.