Por qué algunas flores esconden romántico misterio,
Toda su vida transcurre en una noche,
En la oscuridad, el silencio es su imperio,
De perfume embriagante hacen derroche.
Con débil luz de luna fui a curiosear,
Qué sentido tenía esconder la belleza,
Por el jardín callado me puse a caminar,
Cuántas sorpresas nos guarda la naturaleza.
Debajo del floripondio y los jazmines,
Fui a detenerme y a estar un rato,
Flotando habían unos insectos bailarines,
No es un desierto de noche el jardín constato.
El Juan de noche con esfuerzo he mirado,
¡Qué pétalo tan blanco cuanta tersura!,
¡No era lo que yo había esperado! ,
¡Feliz estoy por esta aventura!
Cuánta belleza en esta oscuridad, cuánto aroma,
Me dije: “mañana volveré y muy temprano”,
Cuando el sol esté ya alto en la loma,
En mañana tibia de verano.
Allí están el floripondio y el jazmín perfumado,
Más el juan de noche no tiene ya la lozanía,
Marchito está, para siempre callado,
Que la mañana sería triste no sabía.