Lleva un pobre con dignidad su pobreza,
No es mendigo es como tantos un obrero,
Jamás sabrá lo que es la riqueza,
Nunca a él le sobrará el dinero.
Más sin saberlo es rico él también,
Porque la felicidad no es privilegio,
Todo en la vida
es un vaivén,
Y el ser feliz no es sacrilegio.
Por eso en su propio mundo y sin querer,
Cuando ensueña sin importar dónde está,
Leve sonrisa se le puede ver,
Quizás sueña que mejores días él tendrá.
No le importa su humilde vestir,
Sólo cumplir con el poco trabajo que encuentre,
Cuando vuelva a
casa quiere sentir,
Que risas le reciban cuando él entre.
Eso en su
rostro leerse parece,
Mientras también espera el transporte,
Inmóvil junto a otros permanece,
Los seres queridos hacen que la dura vida se soporte.

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