En el suelo, rociadas las violetas flores
En el suelo, rociadas las violetas flores,
Al pie del árbol con sus resplandores,
De un jacarandá, ya desprendidas,
Una al lado de otras muy unidas,
Las observan no muy pocos espectadores.
Es del jacarandá su espectáculo primaveral,
Es el único, en ello original,
Son pocos días que en el piso,
Acá, allá, bajo esos árboles diviso,
Un artesano es el árbol al final.
Recuerdo que de niño yo veía,
Como flor tras flor de las ramas caía,
Me gustaba recibirlas en la cabeza,
De qué cosas no es capaz la naturaleza,
De no ser así, aburrido el mundo sería.
Ω

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