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sábado, 22 de agosto de 2015

Rosadas adelfas, cucardas granates





Rosadas adelfas, cucardas granates

Rosadas adelfas, cucardas granates, en un jardín nacían,
Entre trinos de gorriones y murmullos de palomas,
Lejanos recuerdos en mi espíritu renacían,
Saliendo ya del pueblo, mis ojos recorrían las lejanas lomas.

Llevávame del pueblo recuerdo triste,
De un último amor que estremeció mi alma,
Cuántas veces lamentaste que la conociste,
Aquél amor destruyo toda tu calma.

Impregnada a aquellas flores quedó su risa,
El encanto de doncella a sus colores,
Más queriendo vivir a prisa,
No cuidaba a quién daba sus amores.

No hay nada que el tiempo no maltrata,
Qué cosa se puede decir que siempre dura,
A la más bella su hermosura le arrebata,
Creer en lo eterno es sólo locura.

Poco a poco el recuerdo se va desvaneciendo,
Ya son otras esas adelfas y cucardas,
La calma y serenidad al alma va volviendo,
Y se van yendo los sentimientos que aun guardas.







miércoles, 3 de junio de 2015

“Quisiera, que cuando en ensueños”




“Quisiera, que cuando en ensueños”

Quisiera, que cuando en ensueños, yo hacia ti vuele,
buscando en tus serenos sueños, lentamente entrar,
en ellos yo por ti, todo mi amor revele,
y complacida tú lo dejaras, para siempre quedar.

Besar tus dormidos labios con ternura,
que haga de tu pecho un suspiro dar,
ver  claramente en tu habitación oscura,
una sonrisa en tu boca, junto con un suspirar.

Qué feliz sería por el beso robado,
que tranquila tú sigas dormida,
en tu boca una sonrisa por el beso dejado,
desear que la fantasía, en realidad fuera convertida.

Contemplarte parado al lado de tu cama,
oír claramente que en sueños dices mi nombre,
sentir entonces que el corazón se inflama,
no podría entonces ser más feliz un hombre.

Silencioso entonces iría hasta un rincón,
callado, hasta el alba te contemplaría,
lleno de esperanzas mi ingenuo corazón,
sólo entonces,  recién de tu lado volaría.





domingo, 19 de abril de 2015

Yo fui sin quererlo y Los Terremotos



Yo fui sin quererlo tu primer amor

Yo fui sin quererlo tu primer amor,
porque en tu despertar de niña, estaba cerca de ti,
más después, me causaste gran dolor,
cuando te olvidaste de mí.

Sin embargo yo seguí de ti enamorado,
otros amores llamaron tu atención,
para ti simplemente quedé en el pasado,
sólo fui una pasajera canción.

   

Los Terremotos

Son los grandes terremotos,
catástrofes naturales,
en lugares cercanos o ignotos,
suelen ser crueles y fatales.

No sólo las economías destruyen,
también matan a las gentes,
aunque despavoridos los humanos huyen,
la vida pierden inocentes.

Ya pasado el movimiento destructor,
desolado el pueblo queda,
los hogares construidos con amor,
la naturaleza depreda.

Se vale de todos los medios la muerte,
sean niños o viejos los humanos,
ninguno sabe cuál será su suerte,
con gran dolor se entierra a los hermanos.




miércoles, 12 de noviembre de 2014

"Buganvillas de mi tierra"


“Buganvillas de mi tierra”
de Thomas Albert

Buganvillas de mi tierra,
qué lejos de mi vida están,
el deseo de  verlas mi alma encierra,
en mis ojos, ellas se reflejarán.

Qué lejos el destino a tantos nos lleva,
la tierra querida no volvemos a ver,
por más que la promesa de regresar se renueva,
no retornar a ella es siempre un temer.

Como una madre, a su calor, el terruño nos llama,
cómo amamos lo bueno que vimos en la niñez,
los muros con esas enredaderas,
su recuerdo, es dulzura en la vejez.


“La chola Paula”
De Thomas Albert

Era también una niña, y chola Paula le decían,
era amada por los niños del lugar,
los matones actuar no podían,
presta ella los ponía en su lugar.

He vuelto al barrio una noche,
busco de mi niñez en sus rincones algún eco,
en el silencio percibo un duro reproche,
por ingrato, no puedo negar, que peco.

Van hacia atrás mis recuerdos, al pasado,
los gritos de los niños en las sombras escucho,
y entre ellos el grito severo de Paula esperado,
me veo a mí como un niño larguirucho.

De niño, lejos me llevó la vida de aquel pueblo querido,
de aquel barrio que era el paraíso,
volver a él nunca había podido,
más ahora estoy aquí, porque el destino lo quiso.

Me contaron que Paula ya en mujer convertida,
sabíamos que su familia no era gente normal,
la volvieron una muchacha perdida,
que una vida así, no podía sino ser fatal.

De las cosas gratas de mi niñez recuerdo,
a la chola Paula que nunca he podido olvidar,
las cosas de la vida injustas, con rabia muerdo,
en mi alma Paula, por gratitud, siempre has de estar.



“En una taza de café”
De Thomas Albert

En una taza de café,
puedo ver el color de tus ojos,
recordar el tiempo que fue,
y del que ahora sólo quedan rastrojos.

Me pregunto qué será de tu belleza,
ahora con mi vida sin brillo,
la pregunta retumba en mi cabeza,
yo que existo encerrado en gris castillo.

Ahora que el tiempo el cabello aclara,
quizás no deba nunca verte,
así el color de tus ojos para siempre quedara,
y soñar con ellos hasta la muerte.