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lunes, 22 de febrero de 2016

Miraba una joven por su ventana






Miraba una joven por su ventana,
Más allá del ignoto horizonte,
Tiempo hace que el corazón reclama,
Más no podrá hacer que la pena remonte.

La vida es más de incertidumbre,
No germinan todas las semillas sembradas,
Abunda más la permanente pesadumbre,
Que las dulces frutas esperadas.

La esperanza suele ser venda en el pensamiento,
El tiempo pasa y todo lo desgasta,
Lo que el alma va sintiendo,
Con la dura realidad contrasta.

Tal parece que sólo vale vivir el momento,
Que lo que fue perdido una vez,
Va quedando como lejano pensamiento,
Ya que todo pasa con gran rapidez.

Miraba una joven por su ventana,
Allá en el tiempo buscando,
Es ahora sólo una anciana,
Que en un regreso sigue soñando.








lunes, 23 de noviembre de 2015

Cuando no se puede olvidar






Cuando no se puede olvidar,
Al único ser que fue querido,
En una tumba también se quiere descansar,
Al lado, muy cerca del ser perdido.

Aún existen espíritus diferentes,
En un mundo en que el espíritu agoniza,
Va muriendo el amor entre las gentes,
Ya ninguna niña se ruboriza.

Más siempre quedan, por pocos que sean,
Delicados espíritus que no nacieron,
Para un mundo en que todos los corazones se golpean,
Los que ahora nunca amor sintieron.

Se sueña entonces en una isla, un castillo abandonado,
Para estar solo con lo que más se ama,
Para amarlo en vida o para siempre ser llorado,
En estos tiempos de sólo carne, el espíritu delicado reclama.






domingo, 19 de abril de 2015

Yo fui sin quererlo y Los Terremotos



Yo fui sin quererlo tu primer amor

Yo fui sin quererlo tu primer amor,
porque en tu despertar de niña, estaba cerca de ti,
más después, me causaste gran dolor,
cuando te olvidaste de mí.

Sin embargo yo seguí de ti enamorado,
otros amores llamaron tu atención,
para ti simplemente quedé en el pasado,
sólo fui una pasajera canción.

   

Los Terremotos

Son los grandes terremotos,
catástrofes naturales,
en lugares cercanos o ignotos,
suelen ser crueles y fatales.

No sólo las economías destruyen,
también matan a las gentes,
aunque despavoridos los humanos huyen,
la vida pierden inocentes.

Ya pasado el movimiento destructor,
desolado el pueblo queda,
los hogares construidos con amor,
la naturaleza depreda.

Se vale de todos los medios la muerte,
sean niños o viejos los humanos,
ninguno sabe cuál será su suerte,
con gran dolor se entierra a los hermanos.




viernes, 10 de abril de 2015

Va la tórtola buscando



Va la tórtola buscando

Va la tórtola buscando,
alimento que llevar;
en el nido está esperando,
un pichón que alimentar.

Tiene que cuidarse de ese gato,
protegerse del halcón,
busca gusanos y de rato en rato,
mira al felino  que no pierde ocasión.

Ya ha llenado el estómago bastante,
contenta al pequeño alimentará,
esté cerca o distante,
a buscar el alimento volará.

Todo esto por mi ventana  veo,
pasarán los días y al final por fin,
ya no escucharé el piar ni un aleteo,
silencioso otra vez, quedará mi jardín.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

"Buganvillas de mi tierra"


“Buganvillas de mi tierra”
de Thomas Albert

Buganvillas de mi tierra,
qué lejos de mi vida están,
el deseo de  verlas mi alma encierra,
en mis ojos, ellas se reflejarán.

Qué lejos el destino a tantos nos lleva,
la tierra querida no volvemos a ver,
por más que la promesa de regresar se renueva,
no retornar a ella es siempre un temer.

Como una madre, a su calor, el terruño nos llama,
cómo amamos lo bueno que vimos en la niñez,
los muros con esas enredaderas,
su recuerdo, es dulzura en la vejez.


“La chola Paula”
De Thomas Albert

Era también una niña, y chola Paula le decían,
era amada por los niños del lugar,
los matones actuar no podían,
presta ella los ponía en su lugar.

He vuelto al barrio una noche,
busco de mi niñez en sus rincones algún eco,
en el silencio percibo un duro reproche,
por ingrato, no puedo negar, que peco.

Van hacia atrás mis recuerdos, al pasado,
los gritos de los niños en las sombras escucho,
y entre ellos el grito severo de Paula esperado,
me veo a mí como un niño larguirucho.

De niño, lejos me llevó la vida de aquel pueblo querido,
de aquel barrio que era el paraíso,
volver a él nunca había podido,
más ahora estoy aquí, porque el destino lo quiso.

Me contaron que Paula ya en mujer convertida,
sabíamos que su familia no era gente normal,
la volvieron una muchacha perdida,
que una vida así, no podía sino ser fatal.

De las cosas gratas de mi niñez recuerdo,
a la chola Paula que nunca he podido olvidar,
las cosas de la vida injustas, con rabia muerdo,
en mi alma Paula, por gratitud, siempre has de estar.



“En una taza de café”
De Thomas Albert

En una taza de café,
puedo ver el color de tus ojos,
recordar el tiempo que fue,
y del que ahora sólo quedan rastrojos.

Me pregunto qué será de tu belleza,
ahora con mi vida sin brillo,
la pregunta retumba en mi cabeza,
yo que existo encerrado en gris castillo.

Ahora que el tiempo el cabello aclara,
quizás no deba nunca verte,
así el color de tus ojos para siempre quedara,
y soñar con ellos hasta la muerte.


lunes, 3 de noviembre de 2014

"Mariposa Negra"

“Mariposa Negra”
De Thomas Albert

Mariposa hermosa, de alas transparentes,
que aun volar, por joven no sabía,
los sentimientos mundanos, en ti aun ausentes,
por conocerte, mi serena paz perdía.

Tu inocencia como de blanca mariposa,
por el complejo mundo caminaría,
al final hay más tristezas para la más hermosa,
algún alma cerca de ti, también sufriría.

El tiempo a los árboles siempre le cambia las hojas,
lo que había en un lugar, ya no está,
en la vida verás, que ya no siempre te sonrojas,
lo ahora terso, marchito, en cercana mañana será.

Cuántas ilusiones tenemos en la vida,
cuánto un hombre la mano de una joven busca,
cuánto anhela un alma ser querida,
cuánta esperanza, más la vida todo lo ofusca.

Convertida en mujer empezaste a caminar por la vida,
no sabías sobre que jardines volar,
al final terminaste perdida,
y perdido el que se equivocó al amar.



“En la soledad de la alameda”
De Thomas Albert

Cuando el valle, luego de largo día, duerme sereno,
la luz de la luna,  entre grises nubes alumbra las calles,
en mi alma recuerdos desencadeno,
que desfilan hasta en últimos detalles.

Cuando estoy así, busco la soledad de la alameda,
busco la invisible brisa que el rostro acaricia,
para borrar lo que pasó allí, el  recuerdo triste que en mi alma queda,
cuando al ver a alguien parecida, el pasado lo reinicia.

Me agrada la brisa que el cabello ondula,
sentirla en el rostro como un beso,
a sabiendas que en realidad eso estimula,
y que al pasado por eso yo regreso.

Sé que eso siento en la alameda cuando vuelvo a ella,
por qué no evitar el recuerdo que hace daño,
más cómo olvidarla, si me amó siendo joven, siendo  bella,
por eso en la alameda, el recuerdo con botella de pisco lo acompaño.




“De mi gato he aprendido”
De Thomas Albert

De mi gato he aprendido,
el cómo ser muy responsable,
todo el día en su cama él ha dormido,
y en las noches, busca ratones, con paciencia interminable.

Sean los meses de  invierno o de verano,
silencioso sobre las hojas de otoño camina,
empieza sus rondas de noche muy temprano,
y sólo al amanecer su rutina termina.

Nadie le ha dicho que haga eso,
se le tiene en casa por mascota,
se le quiere por gracioso y por travieso,
porque con su lomo las piernas frota.

Algún día mi gato se hará viejo,
no tendrá por qué hacer su ronda,
se olvidará con las gatas el cortejo,
y sé que a mi llamado, alguna vez ya no responda.

Más ahora lo veo plácidamente durmiendo,
no estaba en su cajón, está en mi cama,
sé que mi presencia él está sintiendo,
más no sé, qué es lo que él trama.

Lo contemplo todo estirado;
debo ir a trabajar,
seguir mirándolo me hubiera gustado;
él, a otro gato que tuve, con un suspiro, me ha hecho recordar.






domingo, 19 de octubre de 2014

Tres Poemas

Cuando estoy para olvidarte
de Thomas Albert

Cuando estoy para olvidarte,
siempre algo me recuerda a ti;
más no estás, para hablarte,
pero por amarte, ingenuo fui.

En otoño, en las hojas pardas,
veo de tus grandes ojos el color,
aquellas miradas tan gallardas,
que aun remecen mi interior.

Cómo puede un sentimiento ser eterno,
por qué es más indeleble el dolor,
por qué es fugaz lo tierno,
por qué la pena es siempre mayor.

La primera impresión siempre es eterna,
se queda en un lugar inamovible,
desde allí, nuestra vida gobierna,
por eso olvidar es imposible.



La Hoja Seca
de Thomas Albert

Día a día iba perdiendo,
El verde color que una hoja tenía,
Era extraña la sensación que iba sintiendo,
Ya no estaba la verde luz que ella exhibía.

Verdes en el macetero estaban sus hermanas,
Más jóvenes, alguna recién nacida,
Era verde, hacía sólo unas semanas,
Ahora entre ellas yacía escondida.

No  por falta de agua se extinguía,
Arrugada, amarillenta, marchita,
Encogida tan triste parecía,
Dónde está, ella que era tan bonita.

¿Es sólo misterio la vida?
¿Dulce al comienzo, amargo al final?
Opaca o encendida,
El final siempre es fatal.


Una tórtola grisácea
de Thomas Albert

Una tórtola grisácea,
Tiene un nido allá en la higuera,
Lo ha tejido con tanta gracia,
Que destaca en primavera.

Entre las verdes hojas escondido,
Entre los higos que ya crecen,
Qué cuidado al crearlo ha tenido,
A incubar los huevos, estos nidos favorecen.

Tal vez la tórtola sea primeriza,
Como nuevo es el grácil nido,
Hasta sus plumas color ceniza,
Todo ello en el árbol está escondido.

Siempre el fenómeno me maravilla,
Existirán seres que no había,
La vida de tantas formas brilla,
Aburrida la vida, sin ellas sería.

Un tórtola grisácea y diligente,
Tiene en mi higuera un bello nido,
Unos días más y finalmente,
Que han nacido los polluelos, lo dirá un sonido.



miércoles, 3 de julio de 2013

Soledad

La soledad es un sentimiento de profunda tristeza. ¿Qué soledad es más conmovedora: la del niño huérfano; la del joven amante; la del anciano?