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miércoles, 3 de junio de 2015

“Quisiera, que cuando en ensueños”




“Quisiera, que cuando en ensueños”

Quisiera, que cuando en ensueños, yo hacia ti vuele,
buscando en tus serenos sueños, lentamente entrar,
en ellos yo por ti, todo mi amor revele,
y complacida tú lo dejaras, para siempre quedar.

Besar tus dormidos labios con ternura,
que haga de tu pecho un suspiro dar,
ver  claramente en tu habitación oscura,
una sonrisa en tu boca, junto con un suspirar.

Qué feliz sería por el beso robado,
que tranquila tú sigas dormida,
en tu boca una sonrisa por el beso dejado,
desear que la fantasía, en realidad fuera convertida.

Contemplarte parado al lado de tu cama,
oír claramente que en sueños dices mi nombre,
sentir entonces que el corazón se inflama,
no podría entonces ser más feliz un hombre.

Silencioso entonces iría hasta un rincón,
callado, hasta el alba te contemplaría,
lleno de esperanzas mi ingenuo corazón,
sólo entonces,  recién de tu lado volaría.





domingo, 19 de abril de 2015

Yo fui sin quererlo y Los Terremotos



Yo fui sin quererlo tu primer amor

Yo fui sin quererlo tu primer amor,
porque en tu despertar de niña, estaba cerca de ti,
más después, me causaste gran dolor,
cuando te olvidaste de mí.

Sin embargo yo seguí de ti enamorado,
otros amores llamaron tu atención,
para ti simplemente quedé en el pasado,
sólo fui una pasajera canción.

   

Los Terremotos

Son los grandes terremotos,
catástrofes naturales,
en lugares cercanos o ignotos,
suelen ser crueles y fatales.

No sólo las economías destruyen,
también matan a las gentes,
aunque despavoridos los humanos huyen,
la vida pierden inocentes.

Ya pasado el movimiento destructor,
desolado el pueblo queda,
los hogares construidos con amor,
la naturaleza depreda.

Se vale de todos los medios la muerte,
sean niños o viejos los humanos,
ninguno sabe cuál será su suerte,
con gran dolor se entierra a los hermanos.




viernes, 21 de noviembre de 2014

"Chiguanco de pico amarillo"

“Chiguanco de pico amarillo”
de Thomas Albert

Chiguanco de pico amarillo,
cantando en los sauces estás,
el río con aguas de lluvia,
más verdes sus ramas pondrán.

Tus trinos las brisas lejos llevan,
mensajes con timbres de amor,
lo escucha una niña que sueña,
que sueña que ya es una flor.

Chiguanco de pico amarillo,
tú sabes lo que es el amar,
amor dulce, amor amargo habrás tenido,
lo dice tu triste cantar.

Presiente en tu canto la niña,
lo nuevo que le está por llegar,
quizás también la campiña,
tristezas le habrá de escuchar.


“Dos margaritas en un jardín”
De Thomas Albert

Dos margaritas en un jardín,
mostrándose a los ojos transeúntes estaban,
su pálido color no envidiaba al carmín,
curiosamente, las miraban las gentes que pasaban.

Entre las yerbas secas parecían entrelazadas,
en sus blancuras se les veía más brillantes,
preguntábame por qué atraen las miradas,
por qué parecen tan importantes.

En aquél jardín abandonado,
eran las únicas plantas con vida,
cómo han podido crecer me he preguntado,
qué magia en esto hay escondida.

Lo que la gente estaba mirando,
era que abrazadas parecían,
a todos nos dejaban pensando,
que abrazadas así, no morirían.



“Loa al perro”
De Thomas Albert

Alrededor de su ama saltaba alegremente,
de pelo liso, mediana estatura,
mientras la muchacha le hablaba dulcemente,
amarillo el perro, en sus ojos, de la noche la negrura.

La euforia no escondía el animalillo,
de tantos meses de no ver a la joven ama,
brillante el pelo color ladrillo,
la cola al viento como una flama.

Por algo el perro del humano es favorito,
supera a éste en sentimiento puro,
su fidelidad es juramento gratuito,
jamás se irá de ti, te lo aseguro.


lunes, 3 de noviembre de 2014

"Mariposa Negra"

“Mariposa Negra”
De Thomas Albert

Mariposa hermosa, de alas transparentes,
que aun volar, por joven no sabía,
los sentimientos mundanos, en ti aun ausentes,
por conocerte, mi serena paz perdía.

Tu inocencia como de blanca mariposa,
por el complejo mundo caminaría,
al final hay más tristezas para la más hermosa,
algún alma cerca de ti, también sufriría.

El tiempo a los árboles siempre le cambia las hojas,
lo que había en un lugar, ya no está,
en la vida verás, que ya no siempre te sonrojas,
lo ahora terso, marchito, en cercana mañana será.

Cuántas ilusiones tenemos en la vida,
cuánto un hombre la mano de una joven busca,
cuánto anhela un alma ser querida,
cuánta esperanza, más la vida todo lo ofusca.

Convertida en mujer empezaste a caminar por la vida,
no sabías sobre que jardines volar,
al final terminaste perdida,
y perdido el que se equivocó al amar.



“En la soledad de la alameda”
De Thomas Albert

Cuando el valle, luego de largo día, duerme sereno,
la luz de la luna,  entre grises nubes alumbra las calles,
en mi alma recuerdos desencadeno,
que desfilan hasta en últimos detalles.

Cuando estoy así, busco la soledad de la alameda,
busco la invisible brisa que el rostro acaricia,
para borrar lo que pasó allí, el  recuerdo triste que en mi alma queda,
cuando al ver a alguien parecida, el pasado lo reinicia.

Me agrada la brisa que el cabello ondula,
sentirla en el rostro como un beso,
a sabiendas que en realidad eso estimula,
y que al pasado por eso yo regreso.

Sé que eso siento en la alameda cuando vuelvo a ella,
por qué no evitar el recuerdo que hace daño,
más cómo olvidarla, si me amó siendo joven, siendo  bella,
por eso en la alameda, el recuerdo con botella de pisco lo acompaño.




“De mi gato he aprendido”
De Thomas Albert

De mi gato he aprendido,
el cómo ser muy responsable,
todo el día en su cama él ha dormido,
y en las noches, busca ratones, con paciencia interminable.

Sean los meses de  invierno o de verano,
silencioso sobre las hojas de otoño camina,
empieza sus rondas de noche muy temprano,
y sólo al amanecer su rutina termina.

Nadie le ha dicho que haga eso,
se le tiene en casa por mascota,
se le quiere por gracioso y por travieso,
porque con su lomo las piernas frota.

Algún día mi gato se hará viejo,
no tendrá por qué hacer su ronda,
se olvidará con las gatas el cortejo,
y sé que a mi llamado, alguna vez ya no responda.

Más ahora lo veo plácidamente durmiendo,
no estaba en su cajón, está en mi cama,
sé que mi presencia él está sintiendo,
más no sé, qué es lo que él trama.

Lo contemplo todo estirado;
debo ir a trabajar,
seguir mirándolo me hubiera gustado;
él, a otro gato que tuve, con un suspiro, me ha hecho recordar.






jueves, 6 de marzo de 2014

Poesía Provinciana 1



Las Moreras de mi Barrio
Poema de Thomas Albert



En las calles de mi barrio las moreras,
Con sus grandes hojas protegiendo,
Los pequeños frutos que  van ya saliendo,
Al alcance de la mano en las aceras.

El verano ardiente favorece,
Que ya estén hermosas cual verdura,
Y el calor nos asegura,
Mucha fruta dulce según parece.

En las calles de mi barrio las moreras,
Son mecidas por el viento suavemente,
Y al mirarlas al pasar feliz la gente,
Van sintiendo aun la verde primavera.

 Chiguanco de pico amarillo
Poema de Thomas Albert




Chiguanco de pico amarillo,
Cantando en los sauces estás,
El río con aguas de lluvia,
Más verdes sus ramas pondrán.

Tus trinos las brisas  llevan,
Mensajes con timbres de amor,
Lo escucha una niña que sueña,
Que sueña que ya es una flor.

Chiguanco de pico amarillo,
Tú sabes lo que es el amar,
Amor dulce habrás tenido,
Lo dice tu triste cantar.

Presiente en tu canto la niña,
Lo nuevo que le está por llegar,
Quizás también la campiña,
Tristezas le habrá de escuchar.