Mostrando entradas con la etiqueta Farfán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Farfán. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de febrero de 2016

“COPA AMÉRICA” EN SU CENTENARIO; OTRA VEZ LOS PERUANOS DEL FÚTBOL, EN EL RUEDO






Este campeonato, que se realizará   los hermosos estadios en Estado Unidos de América, servirá de instrumento para medir la situación actual del fútbol peruano en su dimensión de selección. ¿Se está avanzando? ¿Se ha estancado respecto a otras selecciones de América? ¿Se sigue retrocediendo? Este campeonato de todo el continente americano, lo dirá claramente; cuando en el horizonte difusa está la clasificación para el mundial.
Perú, no es el único país que produce jugadores de categoría universal, como los Paolos, Claudios, Farfanes; otros países de mayor nivel, con prosapia,  aristocracia futbolística como Brasil, Argentina, Uruguay, en Sudamérica, los producen en mayores cantidades.
Pero más allá de las frías realidades científicas, cerebrales; cada ciudadano, en las competencias apuesta por su equipo, pasando muy por el alto esas realidades, dejándolas de lado, cuando ya en la sangre está la pasión; porque las competencias generan sentimientos, pasiones; ya no es cerebral, ya no es cosa del frío razonamiento que es el que menos se equivoca; son sensaciones en el corazón, en el hígado; aplaudiendo a los jugadores, entrenadores; o reventándolos con durísimas críticas; olvidados de la realidad de las cosas.
El fútbol de competencia—la máxima cuando es de selecciones del mundo—, es un espectáculo especial en las culturas de los diferentes países; es de multitudes; rompe las clases sociales, porque el sentimiento no tiene color, clase social, estado material; cuando una nación toda tiene la misma camiseta; bajo ella vibran los mismos sentimientos por los éxitos o fracasos pasajeros de los muchachos que en el verdor de un campo, natural o artificial, se les ve poner talento y enjundia por ser digno representantes de su país.
En este marco, no es suficiente el talento para este deporte; se puede aceptar la derrota cuando es con dignidad de verlos luchando por triunfar; pero cómo se grita con euforia, sin frenos, los goles y mejor los triunfos. Suerte muchachos de la blanquiroja.