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lunes, 29 de febrero de 2016

EL FÚTBOL PROFESIONAL INTERCLUBS; LOS SEMIDIOSES Y PRÍNCIPES DE ESTE DEPORTE DE INMENSAS MASAS DE AFICIONADOS EN EL PLANETA TODO








Sin entrar a analizar, aún, el por qué este deporte es universal, para toda clase de humanos; el más democrático; el de las pasiones en masa; el billonario en términos económicos; podemos sencillamente, modestamente, limitarnos a la descripción de los partidos.
Por las actuaciones de los elementos principales: los jugadores; algunos de muy sobresaliente  talento,  se les puede denominar semidioses o príncipes en este deporte de competencia; donde el talento y la inteligencia individual y colectivos, asistidos por anatomías, fisiologías, permiten a los jugadores y equipos obtener los éxitos que para tanto se entrenan. Por sus espectáculos, los aficionados llenan estadios y bolsillos de las empresas futbolísticas; apreciándolos como buenos espectáculos culturales; de recreación necesaria; de equilibrio con el trabajo y los gris de la vida.
En la actualidad, desde hace décadas también, con tal vez proyecciones de más décadas, el fútbol interclubs, está plenamente desarrollado en Europa. En sus clubs actúan los mejores jugadores de todos los países de la Tierra; sin más evaluación o característica que sus grandes talentos naturales para este deporte y sus capacidades mentales para desarrollarlos y ser desarrollados.
Europa en estos días vive las fiebres de las competencias en las ligas, entre ligas. En cada partido, cada jugador, cada jugada tan explícita es observada, gozada por el simpatizante, recusada por los rivales.
Semana tras semana, continúan los grandes partidos; algunos los verán personalmente, otros por los medios; pero todo serán felices o infelices según los resultados…para eso es y así es el fútbol, emperador de los deportes.

“COPA AMÉRICA” EN SU CENTENARIO; OTRA VEZ LOS PERUANOS DEL FÚTBOL, EN EL RUEDO






Este campeonato, que se realizará   los hermosos estadios en Estado Unidos de América, servirá de instrumento para medir la situación actual del fútbol peruano en su dimensión de selección. ¿Se está avanzando? ¿Se ha estancado respecto a otras selecciones de América? ¿Se sigue retrocediendo? Este campeonato de todo el continente americano, lo dirá claramente; cuando en el horizonte difusa está la clasificación para el mundial.
Perú, no es el único país que produce jugadores de categoría universal, como los Paolos, Claudios, Farfanes; otros países de mayor nivel, con prosapia,  aristocracia futbolística como Brasil, Argentina, Uruguay, en Sudamérica, los producen en mayores cantidades.
Pero más allá de las frías realidades científicas, cerebrales; cada ciudadano, en las competencias apuesta por su equipo, pasando muy por el alto esas realidades, dejándolas de lado, cuando ya en la sangre está la pasión; porque las competencias generan sentimientos, pasiones; ya no es cerebral, ya no es cosa del frío razonamiento que es el que menos se equivoca; son sensaciones en el corazón, en el hígado; aplaudiendo a los jugadores, entrenadores; o reventándolos con durísimas críticas; olvidados de la realidad de las cosas.
El fútbol de competencia—la máxima cuando es de selecciones del mundo—, es un espectáculo especial en las culturas de los diferentes países; es de multitudes; rompe las clases sociales, porque el sentimiento no tiene color, clase social, estado material; cuando una nación toda tiene la misma camiseta; bajo ella vibran los mismos sentimientos por los éxitos o fracasos pasajeros de los muchachos que en el verdor de un campo, natural o artificial, se les ve poner talento y enjundia por ser digno representantes de su país.
En este marco, no es suficiente el talento para este deporte; se puede aceptar la derrota cuando es con dignidad de verlos luchando por triunfar; pero cómo se grita con euforia, sin frenos, los goles y mejor los triunfos. Suerte muchachos de la blanquiroja.

sábado, 27 de febrero de 2016

LAS MEDITACIONES DEL GRAN JUGADOR DEL REAL MADRID



Cuando la cualidad y la calidad son las mismas, lo que define como superior, es la cantidad.
¿Cuántos “buenos jugadores” debe tener un equipo para imponerse a otro? ¿Basta la excepcional calidad de uno sólo? En el último mundial de fútbol se pudo observar claramente que el buen equipo de Portugal no pudo ir muy lejos, aun con la gran calidad de su estrella actual; si este equipo hubiera tenido tres o más como él; otro resultado se hubiera dado. Pero no fue así.
Generalmente los países con numerosa población, pueden producir más estrellas que los de pocos habitantes; simplemente porque el talento se da en un mismo porcentaje en las sociedades.
 Por ello, sucede en los campeonatos escolares, que los colegios con miles de estudiantes, aporrean a los de unos cuantos cientos; porque de acuerdo a ese porcentaje natural, los grandes colegios pueden formar mejores equipos.
Luego que hacer en esta supuesta o cercana a la verdad hipótesis: simplemente, en lo personal dar todo de sí y tratar de complementarse con los compañeros que no son tan talentosos porque la madre naturaleza, con sus genes y eso, no ha sido generosa, más bien hasta discriminatoria…
Más el mundo está hecho con leyes que buscan el equilibrio; tarde o temprano. Qué sucedería si todos los jugadores fueran del mismo nivel o calidad; tal vez todos los resultados serían de empates; hasta en los penales—y no sería elegante resolver los resultados con decisiones de la suerte. Por eso, sino fuera que hay equipos con jugadores no talentosos, o calificados de dos o una estrella, mientras los semidioses del fútbol, ostentan las de cinco; si no fuera así, no existirían los gritos del gol, las “huachas” u otras jugadas que hacen delirar a los consumidores, a los que ponen dineros en los bolsillos de jugadores, directores técnicos, dirigentes, Estado, y hasta en los periodistas que narran o analizan.
¿Qué sería el plátano sin su cáscara; igual para los huevos? El mundo es y debería ser siempre de complementos, sin vanidades.