Con
el pisco de mi tierra
Con
el pisco de mi tierra, ardiendo en mis
entrañas,
Caminando
a solas, vuelvo al pasado a soñar,
Le
digo a mi alma, a ver si te desengañas,
Tú
con los recuerdos, a todo mi ser lo dañas,
Porque
aquellos besos que tuve, no los volveré a dar.
Otro
trago en el camino, le pido a mi botella,
No
quiero volver a la clara realidad,
Quiero
tener delante de mí, la imagen bella,
La
mujer, la dulce aquella,
Que
olvidada de mí, me dejó en orfandad.
Qué
extraño efecto, de esta agua ardiente,
Te
lleva al pasado con facilidad,
Qué
lejos te sientes del presente,
Pero
el licor te deja finalmente,
Después
de largo sueño, en la cruda, muy dura, realidad.