De pronto a
mediodía, cuando el sol me adormecía,
Desde una sombrilla miraba una playa de fuerte
verano,
Una silueta muy
lejana, por el andar, a ti se parecía,
Te veía plenamente
caminar, por aquel lugar tan plano.
El calor, el aire
tibio, mis ojos presurosos cerraban,
Para verte acercarte,
poder mírate, esfuerzos hacía,
Oía que lejos en
las carpas personas hablaban,
Quería levantarme,
correr hacia ti, más no podía.
Como dos pesados muros
los párpados cerraron mis ojos,
En tinieblas veía
que lenta te acercabas,
La brisa como
siempre, levantando tu cabello rojo,
Sentía que dormido
estaba, que me mirabas.
No recuerdo cuánto
tiempo estuve así,
Brisa fría hacía
temblar mi cuerpo y despertaba,
Que era joven por
un momento intenso creí,
Más en medio de la
voz del mar, la húmeda playa, solo estaba.
Ω