Una tórtola en el patio asoleado,
Con alas estiradas toma el sol,
Cómo abandonarse puede me he preguntado,
Mientras miro a un amarillo girasol.
La observo y a su solaz me abandono,
Lenta y plácidamente entra a mi alma,
Por un momento la preocupación estaciono,
En todo mi ser voy sintiendo calma.
Cómo puede un ave en su sencillez,
De vida peligrosa e inocente,
Quitarle por un momento a la vida rigidez,
Calmando el espíritu finalmente.
Allí estirada y a ratos dormitando,
Varios minutos está abandonada,
Se levanta, se estira y se va volando,
Fue una mañana más bella de la esperada.
Ω

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