Qué estará pensando me preguntaba,
Aquella muchacha en un banco, en soledad,
Tan inmóvil tanto rato sentada,
Que parecía abandonada, en orfandad.
No es muy bella pero es una vida,
Su sola juventud es ya belleza,
No sólo por uno puede ser querida,
No debe mostrar así, su tristeza.
Más cómo algo preguntarle,
Tal vez padre no tiene,
Cómo tratar de aconsejarle,
Si hace dos horas que nadie viene.
Lento de mí banco me levanto,
Cerca de ella he de pasar,
Veo en su tierno rostro el desencanto,
Y sus ojos, cercanos a llorar.

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