lunes, 25 de junio de 2018

“No podía culpar tu indiferencia” (Poema)




Nunca pudo tu corazón de hielo,
Anidar en el calor del mío,
Tú siempre lejos, más allá del cielo,
Poco a poco, murió mi amor en frío.

No podía culpar tu indiferencia,
El amor no es obligado,
Siempre ignorabas mi existencia,
Invisible era yo al pasar a tu lado.

Nunca sabrás cuánto me ha dolido,
Así como a mí no me podías amar,
Tu amor por otro fue perdido,
Y tuviste en rincones que llorar.

Las semillas no nacen en cualquier macetero,
Por mucha atención que se les ponga,
Sin merecerlo se suele ser prisionero,
De un desgraciado amor, que en la vida se prolonga.


No hay comentarios:

Publicar un comentario