Despídese el verano lentamente,
El otoño va
sacando ya el pincel,
Buenos frutos cosechó la feliz gente,
Y ahora caen hojas secas y amarillas en tropel.
El árbol de la higuera va quedando,
Desnudo de los frutos, de las hojas,
Los negros higos que la estaban adornando,
Ya no queda uno si te antojas.
Troncos y ramas se disponen a dormir,
Otros árboles también ya se desnudan,
En primavera se volverán a vestir,
Y así siempre del follaje mudan.
Ω



