“Va anunciando su producto un heladero”
De Thomas Albert
Va anunciando su producto un heladero,
una trompeta
que escuchaba desde niño está sonando,
todos corren, todos quieren ser primero,
y en este gran calor, estarse refrescando.
Algo de diferente tenía el heladero del pasado,
quizás el sonido de su rústica trompeta,
o quizás la preparación de su exquisito helado,
su blanca gorra o la sencilla chaqueta.
Solemos amar las cosas vistas en nuestra niñez,
aquél carrito con ruedas de madera rechinantes,
el lento caminar de grata placidez,
todo ello, qué lejos, qué distante.
Me pregunto qué será del viejo vendedor,
por el tiempo pasado no debe ya existir,
aún recuerdo a aquel delgado señor,
algún día, yo también, tendré que partir.
Ω
“Tarareando baja el río”
De Thomas Albert
Tarareando baja el río,
entre rocas su canción,
va calmado entre el frío,
de la fría estación.
Es invierno pero él canta,
de la sierra hasta la mar,
sus sonidos nos encantan,
y nos hacen ensoñar.
Pareciera que las rocas,
entre ellas conversaran,
sobre cuántas cosas locas,
que otras bocas les contaran.
Tarareando baja el río,
entre rocas su canción,
tarareando baja el río,
alegrando el corazón.
Ω
“Picaflor ave pequeña vespertina”
De Thomas Albert
Picaflor, ave pequeña vespertina,
cual amante a los jardines vuelas,
ya se va la luz que la tarde ilumina,
con tus besos, las flores consuelas.
Picaflor zumbador, pequeño amante,
blanca, roja o azul la flor,
muy cercana o muy distante,
para todas eres el señor.
Vas zumbando de una en una,
y bebiendo su dulzor,
no quedándose ninguna,
como que eres el mejor.
Picaflor de la tarde,
ya te vas con un rumor,
en tu pecho ahora arde,
esos néctares de amor.
Ω
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