En la fuente del parque bebía,
una paloma de castilla variopinta,
las dos alas tan negras tenía,
pintadas parecía con china tinta.
El sol en lo alto indicaba mediodía,
en un marco de calor el parque estaba,
que buscaba darse un baño parecía,
más dudaba por la gente que pasaba.
Atreviose por fin al agua a entrar,
cabeza y alas remojaba,
sin preocuparse por la gente que al pasar,
muy sonriente y feliz la observaba.
Cómo un hecho de la vida tan sencillo,
puede al alma por un instante depurar,
y ese negro en las alas por su brillo,
qué elegante se le vio al volar.
Ω

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