miércoles, 20 de marzo de 2019

Ya no hay sombras para cobijar a los amantes




Inexorable, como siempre el otoño llega,
Más nunca pasa desapercibido,
Luego de larga estación veraniega,
Siempre en un pintor de colores convertido.

Ya no hay frutos en los árboles, ni flores en las plantas,
Aquellas hojas luminosas se ven hoy envejecidas,
Calladas están en las aves sus gargantas,
Empiezan a caer aquellas hojas al suelo como heridas.

Dónde está el verdor de aquellos ramajes ondulantes,
En parques, avenidas en el campo, todo era del color la savia lo ponía,
Ya no hay sombras para cobijar a los amantes,
Ni hombre ni ave pensaron que no siempre duraría.

Así alfombrado los suelos van quedando,
Hojas muertas que al paso de alguien van crujiendo,
Así para todos, el tiempo lento va pasando,
Así como se fueron las aves, todos alguna vez estaremos partiendo.





lunes, 11 de marzo de 2019

Que a nosotros, el mundo, anónimo transcurre







La tarde se llena con recuerdo a menta,
Cuando el viejo eucalipto solitario florece,
Hasta la brisa fresca, se hace lenta,
Mientras en el horizonte, la tarde se enrojece.

Parece que el enorme árbol pretendiera,
Por sus pequeñas flores mostrar delicadeza,
Así también que alguien entendiera,
Que él es también capaz, de gentileza.

Así del campo cuando el sol ya no está, regreso a casa pensando,
Que a nosotros, el mundo, anónimo transcurre,
Ya su aroma a menta no lo siento, más de lejos lo quedo mirando,
Que sólo el esclavo en sus cadenas, por no romperlas, se aburre.


viernes, 8 de marzo de 2019

Léanlo en pantalla completa.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Pero callando los dos por un momento






Ya pasadas las lluvias de verano tan intensas,
Salí a mi huerto a ver sus efectos,
En el alto palto de ramas y hojas ahora tan densas,
Dos aves en dúo, llenaban la mañana con sus cantos perfectos.

Claro el canto de la paloma se filtra entre las hojas,
En armonía los trinos del gorrión se dejan oír,
Las preocupaciones por un momento desalojas,
Cerrando los ojos dejas a tu espíritu invadir.

Por unos minutos cantan juntos sin preocupación,
Pareciera que con cuidado hubieran entrenado,
Porque es perfecta su interpretación,
Yo sin moverme permanezco muy callado.

No quería que tal concierto pronto acabara,
Pero callando los dos por un momento,
No quería que la mañana sin el dúo se quedara,
Más me quedé solo con un grato sentimiento.


martes, 5 de marzo de 2019

En un artista él ahora convertido




Allá a las ramas de un floripondio florido,
Ha llegado veloz un gorrión de aquellos trinadores,
En un artista él ahora convertido,
Ha empezado su gran canto sin temores.

Lo observo entre el cortinaje de mi ventana,
Desde allí lo escucho claramente,
Ha comenzado su recital de la mañana,
Reconozco que su canto es bello realmente.


A su lado como campanas blancas se mueven aquellas flores,
Nada falta en su actuación tan natural,
¡Qué bello trina sin temores!
¡Pareciera que en su canto hubiera algo de sentimental!

Por unos minutos sólo para mí ha cantado,
En un marco de flores blancas y verdes hojas,
De pronto como vino veloz se ha marchado,
Llevándose así de mi alma algunas congojas.


viernes, 1 de marzo de 2019

La brisa como siempre, levantando tu cabello rojo




De pronto a mediodía, cuando el sol me adormecía,
Desde  una sombrilla miraba una playa de fuerte verano,
Una silueta muy lejana,  por el andar, a ti se parecía,
Te veía plenamente caminar, por aquel lugar tan plano.

El calor, el aire tibio, mis ojos presurosos cerraban,
Para verte acercarte, poder mírate, esfuerzos hacía,
Oía que lejos en las carpas  personas hablaban,
Quería levantarme, correr hacia ti, más no podía.

Como dos pesados muros los párpados cerraron mis ojos,
En tinieblas veía que lenta te acercabas,
La brisa como siempre, levantando tu cabello rojo,
Sentía que dormido estaba, que me mirabas.

No recuerdo cuánto tiempo estuve así,
Brisa fría hacía temblar mi cuerpo y despertaba,
Que era joven por un momento intenso creí,
Más en medio de la voz del mar, la húmeda playa, solo estaba.