domingo, 17 de julio de 2016

‘Cómo descansa el espíritu atribulado’








Cómo descansa el espíritu atribulado,
Cuando ve en el jardín revoloteando,
Insectos de colores en uno y otro lado,
Y ser uno de ellos, se está uno imaginando.

Un moscardón poderoso podría ser,
De luminoso ébano  un avispón,
Ir de flor en flor, como amante ser,
Beber su néctar, tomar su polen con gran pasión.

Aprovechar de este tibio otoño su débil sol,
De las mañanas ya frías, tan cortas,
Qué lejos ahora como débil farol,
Con buen abrigo el alma reconfortas.

Entonces te acuerdas que un café caliente,
También te puede del frío aliviar,
Por eso a la cocina vas lentamente,
Y así en calma podrás otra vez, trabajar, soñar.



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